Un reciente estudio dirigido por investigadores de la Universidad McMaster de Canadá ha demostrado la estrecha relación entre el estrés y su impacto en la microbiota intestinal humana. En este trabajo se ha demostrado que la separación de la madre en la infancia provoca alteraciones en la composición y funciones de la microbiota intestinal relacionadas con la síntesis de neurotransmisores. A su vez, estas alteraciones son responsables del desarrollo de trastornos del comportamiento como la ansiedad, lo que podría aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades psiquiátricas como la depresión en la edad adulta. Se ha constatado que mientras algunas de las alteraciones neuroendocrinas producidas por el estrés crónico son independientes de la presencia de microbiota, ésta es esencial para el desarrollo de alteraciones del comportamiento, actuando como factor causal de la ansiedad (Adaptado de EFEfuturo). Acceda al articulo original AQUI.